
“¿Para qué implantar un sistema de calidad bajo las normas ISO 9000?”, es quizás la pregunta más frecuente que hacen algunos gerentes y ejecutivos cuando observan que muchas empresas e instituciones hacen esfuerzos para obtener su certificación. Pero, replanteemos la pregunta: “¿Qué valor añade la aplicación de ISO 9000 a mi empresa?”. Entonces resulta de ello, interesantes enfoques, dignos de estudiar.
El Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica, INTECO, en un sondeo de opinión realizado a gerentes de empresas certificadas en ISO 9000, detectó que las razones que motivaron a estas organizaciones para la obtención de la certificación fueron:
Reconocimiento internacional 7%
Satisfacción de los clientes 21%
Exigencia de los clientes 7%
Diferenciación 7%
Para competir internacionalmente 10%
Mejoramiento continuo 5%
Mejoramiento interno 10%
Mejoramiento de los productos/servicios 10%
Reducción de costos 7%
Mandato corporativo 12%
Decisión gerencial 2%
Crear un sistema operacional documentado 2%
TOTAL 100%
Fuente: INTECO. Primer Encuentro de Empresas Certificadas ISO 9000. 1999
Cabe resaltar respecto a los datos anteriores, que las primeras cinco categorías correspondientes al 52% de las opiniones, obedecen a un mismo factor de carácter exógeno a la empresa: su orientación hacia el mercado.
Otras de las razones fundamentales que mueven a las empresas a desarrollar sistemas de calidad mundial radica en la necesidad de incrementar la eficiencia operativa en los procesos, mediante técnicas que faciliten el mejoramiento continuo, la reducción de costos y la normalización de las actividades de la organización.
Sin embargo, se debe enfatizar que esto solamente es posible, cuando los gerentes y ejecutivos creen en el espíritu subyacente de las normas ISO 9000. En otras palabras, cuando realmente la dirección está comprometida e involucrada en el proceso de calidad, es posible encontrar las bondades propias de la aplicación de la Norma Internacional ISO 9001.
¿Será posible sostener esta certificación para las subsiguientes revisiones del sistema y renovaciones de la certificación? (una empresa certificada será visitada por el ente certificador al menos una vez al año, para revisar los grados de conformidad y eficacia de su sistema de calidad, y cada tres años para la renovación de su certificación). Una empresa que no haya asimilado la calidad y el mejoramiento continuo como valores inherentes a su cultura organizacional, no es capaz de sostener en el tiempo una certificación ISO 9000.
¿Quién es el beneficiado directo del valor de un sistema de calidad? El primer beneficiado es el cliente y, consecuentemente, la empresa. Por ello, no es de extrañar la importancia que reviste ISO 9000 para aquellas empresas orientadas al mercado. A estas organizaciones les interesa asegurar que cuentan con la capacidad para satisfacer los requerimientos de calidad del cliente.
Al normalizar el lenguaje de la calidad gracias a la documentación de los procesos, mediante procedimientos e instrucciones de trabajo, se promoverá el mejoramiento de la comunicación interna, la autodisciplina y las relaciones entre los diferentes integrantes de la organización.
Asimismo, se obtiene mayor consistencia en las operaciones, ya que no dependen de las personas (el conocimiento puede transmitirse), ni del azar. Esto favorece la acogida de las nuevas ideas, la innovación y la creatividad. Instaurar un sistema de calidad permite crear mecanismos proactivos mediante un proceso de acciones correctoras y preventivas formalizado para evitar fallos, errores, encarecimientos innecesarios, despilfarros, controles inútiles, repeticiones continuas, así como gasto de dinero y esfuerzo en revisar productos no conformes.